Lifting Facial

Mantener un peso saludable y estable, así como protegerse de los efectos de la luz solar son probablemente las dos medidas más importantes para evitar el envejecimiento facial.

El paso del tiempo genera cambios medibles en el rostro. Se produce atrofia de ciertos compartimientos de grasa y el exceso de otros. Se pierde volumen de algunos huesos y se produce el descenso de ciertas zonas como la grasa de las mejillas o la aparición de mofletes o jowls.

El lifting facial es una de las herramientas más potentes que existen en Cirugía Plástica en el área de rejuvenecimiento facial.  Bien realizado, logra resultados naturales y que revierten varios de los efectos del envejecimiento facial.

En una cirugía bajo anestesia general, se realiza una incisión bordeando la patilla y la zona justo frente a la oreja, se continua hasta el lóbulo de la oreja y se da la vuelta hacia la parte posterior de ésta. Se levanta la piel. Se reacomoda el SMAS (sistema músculo aponeurótico superficial), con el fin de elevar y reposicionar las estructuras descendidas por el envejecimiento y finalmente se reacomoda la piel, descartando el exceso.

Para lograr el efecto de rejuvenecimiento facial buscado, en algunos casos es necesario complementar el lifting facial con una blefaroplastia, mejorando la zona periorbitaria. También en muchos casos es necesaria la lipoinyección facial para restaurar los volúmenes faciales perdidos, logrando un resultado más natural.  

Les comparto los resultados de nuestro paciente con “rejuvenecimiento de la mirada”. Para lograr esto se utilizó una combinación de técnicas reconstructivas y estéticas: lifting endoscopio frontal, blefaroplastía de párpados superiores con corrección de ptosis y blefaroplastía inferior con tarsal-strip.
Nueva mirada, nuevo rostro. Paciente feliz.

Alejandro Ramírez