Cirugía nasal o rinoplastía

Después de los ojos, el segundo lugar que miramos con más frecuencia en un rostro es la nariz. La nariz ideal va a depender de las proporciones de la cara, de las raíces étnicas y de los gustos personales de cada paciente. En casos primarios de pacientes occidentales, es habitual tener que realizar una rinoplastia de reducción.  Muchos pacientes buscan reducir la giba del dorso de la nariz, angostar el dorso nasal y/o afinar la punta de la nariz. En algunos casos sólo es necesario hacer cambios milimétricos para lograr el objetivo deseado, como levantar levemente la punta nasal.  Durante la rinoplastía estética también se deben corregir los defectos en el tabique nasal y en los cornetes que estén produciendo algún grado de obstrucción.

Cualquiera sea el caso, la cirugía debe ser realizada por un cirujano plástico con conceptos funcionales y estéticos claros, con el fin de lograr el mejor resultado posible.

Rinoplastía después de trauma nasal

Un caso desafiante de rinoplastía después de trauma nasal.
Mejorar el perfil de la nariz y su armonía con el rostro es posible, tanto en casos traumáticos como en pacientes con alteraciones inestéticas del desarrollo nasal.
Paciente feliz con su cambio.

Alejandro Ramírez